El pasado 1 de agosto se conmemoró en
Alcalá del Valle el centenario de unos hechos que conmocionaron a la
opinión pública internacional y que llevaron el nombre de nuestro pueblo
a las portadas de los principales periódicos españoles y extranjeros. Lo
que coloquialmente conocemos como “los Sucesos de 1903” ha significado
sin duda alguna el hecho histórico mediante el cual Alcalá del Valle ha
tenido mayor resonancia mundial.
El primero de agosto de aquel 1903, la masa jornalera de Alcalá del
Valle respondió a la llamada de huelga general convocada por la
Federación Regional Española de Sociedades de Resistencia, en apoyo a
todos los presos españoles condenados por razones sociales. El grupo de
quinientos o seiscientos obreros se concentró en las afueras del pueblo,
en el lugar conocido como Puente Palo, acompañado de mujeres y niños. En
un momento de la concentración, los obreros mantuvieron un
enfrentamiento con las fuerzas de la Guardia Civil, resultando muerto un
joven de 15 años conocido como “El Pelúo”. Durante aquella misma jornada
se prendió fuego a los archivos del Ayuntamiento y el Juzgado Municipal,
perdiendo así Alcalá gran parte de su memoria histórica en aquella
trágica jornada.
Tras la llegada de nuevos efectivos de la Guardia Civil y fuerzas
militares se volvió al orden dentro de un clima de tensión y tras ser
detenidos más de cien alcalareños, que en su mayoría fueron trasladados
a la cárcel de la vecina ciudad de Ronda.
Los malos tratos y torturas sufridos por los jornaleros alcalareños
saltaron rápidamente a los medios de comunicación, ocupando primeras
planas de los principales periódicos anarquistas y republicanos de
España, Europa Occidental y Norteamérica. Incluso el periódico
monárquico “El Gráfico” se hizo eco de la noticia enviando un
corresponsal a la zona para obtener información de primera mano y narrar
en el rotativo algunas de las torturas sufridas por los alcalareños, en
un claro intento de desprestigiar al gobierno de Antonio Maura. El
presidente del gobierno sufrió un atentado fallido en Barcelona el 12 de
abril de 1904 de manos de un joven anarquista que pretendía vengar a los
presos de Alcalá del Valle.
El Gobierno y las distintas embajadas españolas recibieron un gran
número de cartas de repulsa ante los malos tratos y torturas recibidos
por los presos alcalareños y que eran difundidos por los periódicos
europeos. Todo el movimiento obrero internacional seguía con atención el
desarrollo de los hechos relacionados con estos presos y exigía la
liberación inmediata de los alcalareños que aún permanecían recluidos.
En 1909, el conocido pedagogo anarquista Francisco Ferrer i Guardia
comenzó una campaña exigiendo la libertad inmediata de los seis presos
que aún sufrían condena. El 24 de junio de aquel mismo año recibieron el
indulto cinco de esos presos, mientras que el sexto había fallecido poco
tiempo antes.
En la actualidad de prepara la edición de un libro sobre los Sucesos de
1903 en el que se dará a conocer numerosa documentación inédita y un
trabajo de investigación de muchos años, que muy probablemente verá la
luz antes de que finalice el presente año 2003. El mismo estará
coordinado por el profesor Diego Caro, de la Universidad de Cádiz, y
contará con el apoyo del Ayuntamiento de Alcalá del Valle. También se
espera celebrar para finales de año unas Jornadas sobre los Sucesos de
1903 en las que participarán varios estudiosos del tema.